Entrevistas

 

 

 

SENCILLAMENTE JOSÉ LUIS TRUEBA

 

Por Azucena Vásquez

José Luis Trueba Lara es un hombre cuya trayectoria abarca la publicación de cerca de setenta libros de historia, política, reportaje, divulgación de la ciencia  y narrativa; entre los cuales pueden mencionarse Historia de un poder oculto, La tiranía de la estupidez, La ciudad sin nombre.

 En el 2010 publicó de manera simultánea dos libros: La vida y muerte en tiempos de la Revolución y La Derrota de Dios, en los cuales relata por un lado como vivió el pueblo mexicano este movimiento,  no la gesta heroica sino la gente común y en el segundo narra la vida de Miguel Miramón, ultraconservador y traidor a la patria según muchos analistas.

Sencillo, sin ostentación alguna, el también editor de Santillana ha arribado a las oficinas de esta última  con un poco de retraso disculpándose por ello así como  por la hora acordada, pues “siete de la mañana no es una hora normal” señala entre risas.

Este escritor de cincuenta y un años, nacido en la ciudad de México en el sesenta confiesa ser un gran apasionado de las autobiografías, diarios, epistolarios, yo soy feliz leyendo este tipo de cosas  y cuanto epistolario veo o me consigo me lo chuto.

Con una clara convicción de su vocación, Trueba Lara afirma que si bien su infancia no fue algo espectacular, quizá lo memorable de esta etapa de su vida fue esa cercanía con los libros que tanto disfruto.

Me gustaba leer, no era muy amiguero, tampoco era de salir mucho, pata de perro vaya.

A muy corta edad, cuando se encontraba n los últimos años de primaria, ya había determinado que deseaba ser escritor, eran tan importantes los libros que era como natural volverte escritor, aunque admite que la lectura infantil no lo atraía  sino aquella para “adultos”. Realizó sus primeros cuentos pero no conserva ninguno, lamentablemente  sólo recuerdo cachitos, no se conservaron, no sé porque, me hubiera gustado leerlos, hubiera sido chistoso.

Entre los 18 y 20 años empezó a publicar y desde hace treinta no ha faltado a la cita.

Trueba se encuentra muy cómodo ya en la silla de su oficina, la cual luce ordenada de manera natural con dos libreros repletos, una pintura contemporánea aunque con ausencia de fotografías.

¿Qué lo motivó a escribir libros históricos donde se da a conocer esa parte digamos “no contada” de la historia como La vida y muerte en tiempos de la Revolución y La Derrota de Dios?

Los libros se hacen sin querer y tienes un plano no muy claro, en el caso de La vida y muerte e tiempos de la Revolución yo creo que ese libro lo empecé a escribir hace veinticinco años para el aniversario de la Revolución, fue una idea del director del INAH que convocó a un concurso llamando a todos los viejitos que habían participado en la Revolución, llegaron un demonial de memorias, se publicaron tres volúmenes dedicados a recopilar éstas cuyo nombre fue “ Mi pueblo en la Revolución”, yo los leí y era fascinante lo que te contaban, una historia de la Revolución muy rara, es justo que nace el libro , es decir, sin querer, hay libros que nacen como de puntada, aunque en otros si hay un plan como en La Derrota de Dios, yo tenía ganas de escribir una novela desde el punto de vista conservador, la Guerra de Reforma y todo eso del siglo XIX y dije :¿Quién es mi personaje? Pues Miramón.

 

UN ATEO SIN PLEITOS

En esta temática religiosa ¿Por qué se denomina ateo?

La religión es rara, yo no soy un ateo furioso porque los ateos furiosos son como religiosos sin Dios, simplemente pues no, no creo en Dios, de entrada, y así nació mi ateísmo, sin pleitos, sin sombrerazos, no podía creer en él y no podía porque no me sentía llamado. 

Como la mayor parte del país, Trueba proviene de una familia religiosa, la cual desde niño lo llevaba a la iglesia, pero, pues la verdad no sentía nada más que aburrición (sic), así acabé siendo un ateo sin pleitos, después ya me empecé a preocupar por mi ateísmo –comenta con una risa franca- en tres sentidos, una es una preocupación muy constante en todos mis libros sobre el fenómeno religioso, es muy chistoso en muchos libros éste está presente y es raro que un ateo tenga tanta preocupación por la religión porque me parece fascinante, muy interesante, la religión, no practicarla ni creerla.

Ante esto, el escritor trae a tema una frase que le parece rara “Hay un ser que creó todo el mundo- bien aceptado exclama prosiguiendo- cuán importante has de ser, y yo me comunico con este a partir de una escultura, ¿está raro no? Complementa soltando una carcajada instantánea.

En este sentido, el autor ha escrito libros que pretenden explorar a la política como un fenómeno religioso como lo es el caso de La Tiranía de la Estupidez, La vida y Muerte en tiempos de la Revolución, está leída en clave religiosa como una nueva fe y evidentemente La Derrota de Dios.

Con todo esto, Trueba Lara sigue convencido de su ateísmo y cada día se convence más al grado de que  si Dios existiera yo no existiría y si yo existo no existe Dios.

¿Nunca ha creído en nada?

En nada, incluso es tranquilizante no creer en nada, justo por la muerte, estaremos más muertos que vivos, tenemos toda la eternidad para estar muertos,  mucha gente se preocupa por la muerte, qué va a pasar con ella y en ese sentido funcionan las religiones, me da igual cual paraíso ofrezcan, todos me parecen como casas de interés social  son bastante feas y desafortunadas a mí me gusta pensar que se acabó y sólo es dormir sin sueños.

La muerte sería eso, como cuando te duermes y no sueñas, eso es muy plácido.

¿Dormir y no soñar?

Y no soñar, y no nada, eso es un poco desesperanzado pero que le voy a hacer los paraísos me dan flojera terrible, me ponen mal te lo juro.

¿No cree en nada?

No, no creo en muchas cosas, aunque sí en otras pero ninguna tiene que ver con la divinidad, por ejemplo creo fervientemente que si cuando abro la llave de agua para bañarme va a salir agua y no chocolate,-comenta en tono metafórico.

UN HOMBRE FUNDAMENTAL, UNA AMENAZA DE MUERTE

Por otro lado, ha tenido un paso por el trayecto del periodismo. ¿Cuál ha sido la experiencia que más lo ha marcado?

Conocer a Humberto Bátiz, quien es quizás uno de los editores y promotores más importantes que ha tenido este país, él era subdirector de Unomásuno cuando era de a de verás, no esa cochinada que todavía circula, en sus mejores tiempos, Humberto era un tipo prodigioso, brillante, inteligente, no le faltaban virtudes, bueno tenía un carácter verdaderamente espinoso.

Bátiz fue fundamental, confirma y reafirma Trueba Lara, al cual conoció cuando ya había publicado algunos libros, fue fascinante conocerlo y trabajar con él, me hizo repensar todo mi trabajo, como escritor, como editor, un hombre sin el que no sería lo que soy, nada, le debo todo.

También en el periodismo ¿Cuál considera que ha sido el mayor riesgo que ha corrido?

Creo que cuando peor se nos puso la cosa fue cuando hacíamos El Chagüiscle con Rius, el Fisgón, Helguera, Toño por el 95  por alguna razón tuvimos muchos problemas con el gobierno, intentaron quitarnos el certificado de licitud que significa la muerte, balearon las instalaciones de la revista, pero de ahí no pasó, unas cuantas amenazas de muerte, a mí me tocó una a título personal, pidieron hablar conmigo , me pasaron la llamada y me dijeron: “Te vas a morir”, yo le dije :”No pues ya sabía” y es un hecho sé  que me voy a morir, entonces te vas a morir, pues si cuál es la novedad, no es valor simplemente para qué discutes.

¿Pero no sintió miedo?

Ps no-contesta tranquilamente- pero tampoco era un acto de valentía, ojo no confundamos no sentir miedo con ser valiente son dos cosas muy distintas, no había miedo porque sabía que podíamos seguir adelante, porque como cualquier tipo de agresión pues siempre tienes gente que te apoyará.

Además el gobierno de la ciudad otorgó un gran apoyo, puso protección, se portó a la altura, asegura Trueba Larra.

 

MI ESPOSA: LO QUE MÁS ME GUSTA DE LA VIDA

Como ser humano ¿Cuál considera que ha sido su mayor logro?

Conocer a mi esposa  es lo que mejor me salió, cuando la conocí ella tenía catorce y yo quince años, yo dije de aquí soy, han pasado treinta y cinco años y no me equivoqué, ha funcionado quiere decir que lo hice muy bien, ese yo creo que es mi mejor logro, los libros no, el periodismo no, en realidad eso es lo que más me gusta de la vida: mi esposa, eso me gusta más que todo.

Y como profesionista ¿Cuál podría decir que ha sido su mayor logro?

Trueba sopesa la pregunta, respondiendo finalmente- No lo sé. Dicen que soy buen editor, pero nunca he editado el libro perfecto, dicen que no escribo mal, pero todavía no escribo el libro que quiero, entonces yo creo que no hay logros, si hubiera el gran logro ya pa que le sigo, si yo hubiera escrito una obra maestra ya no tendría razón de escribir, si yo hubiera editado el libro perfecto para que vuelvo a editar.

Así, no tener ninguna genialidad s mejor porque se tiene al menos el deseo de que el próximo si sale bien, no importa que salga mal y cucho,  importa seguir eso me gustaría más asevera Trueba.

Ante la petición de una autodefinición como persona, Lara ha resuelto no hacerlos, y voy a explicar por qué, porque en realidad  todos no somos más que un largo proceso, este proceso nos va cambiando.

No sé, esa ambigüedad creo que es lo más bonito, no hay un camino, no hay caminos, tú los vas haciendo, ahí a tontas y locas. Incluso, cuando su editora en el pasado le dijo que debía definirse, si era ensayista, novelista, él optó por un no sé. A los pocos minutos de haber hablado de su editora (Marcela), ésta interrumpió la entrevista sin querer, tras retirarse Trueba sólo agrega es un hit, es un verdadero hit.

Como candidato a doctor en Ciencias Políticas, ¿Qué sensaciones le ha  generado esto?

Fue una puntada, siempre he estado coqueteando con la universidad, fueron muchos años y de pronto dije, bueno pues voy a ser doctor, terminé, presenté mi tesis, se aprobó, propuse un jurado que no me parecía nada mal, sin embargo,no fueron aceptados , lo cual paró el proceso  dos años, pero Trueba tranquilamente afirma que no pasa nada si no se titula, el doctorado no quita lo tarado afirma , es un asunto de principios creo que ellos son el jurado ideal, si no  me titulo.

IR CAMINANDO CON LIBROS

De todos los libros que ha escrito ¿Cuál  es el que más le gusta? Y ¿Por qué?

Hay varios, me gusta La vida y la muerte en tiempos de la Revolución, creo que tiene un buen tono,  me gusta mucho La tiranía de la estupidez, es un libro muy denso pero creo que es lo mejor que he escrito en mi vida, me  gusta La Ciudad sin nombre, es un libro que siempre me ha sorprendido, yo lo escribí con mucho cariño pero no pensé que fuera a tener tan buena acogida y el prólogo de 101 preguntas de amor y erotismo me ha gustado mucho, mucho.

De literatura general, ¿Cuál podría ser su favorito? Y ¿Porqué?

Los favoritos van cambiando, yo estaba chiflado con Wingestain, lo veía, lo citaba, enloquecía, pero luego se bajó  el furor. Hoy, lo que me gusta más que tener un libro al que recurrir, es ir caminando con libros

No soy como Ninel Conde que dice que le gustan el Quijote y 100 años de soledad- concluye risiblemente.

 

AMOR ES COMO DOS VIOLINES BIEN ACOMPASADOS

¿Cómo vive el amor?

Con mucha, mucha tranquilidad, normalmente la gente quiere pensar los amores con unas pasiones y la verdad es que tengo la impresión  de que acaban muy rápido, me gustan los amores plácidos, largos, donde nadie quiere ser pareja, como dos violines acompasados, así de fácil o así de difícil.

Finalmente ¿Qué lo hace más feliz como escritor?

Terminar, cuando empiezo a escribir empiezo muy emocionado y conforme voy trabajando el texto se va poniendo bravo, me resulta difícil y cuando terminó me pongo muy feliz porque todo lo demás es cuesta arriba, terminar es fácil, eso es lo bonito.

Con una humildad notable, Trueba Lara se despide para seguir trabajando en el siguiente proyecto que es un ensayo sobre el trabajo para lo cual ha recurrido a textos sobre relicarios, reafirmando así su inquietud por la religión pero sin dejar d ser ateo y con el fin de dar a conocer algo pero sin pretender imponer como ha comentado en diversas ocasiones.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

FLACO, OJEROSO Y CON MUCHAS ILUSIONES: IGNACIO TREJO

 

Por Azucena Vásquez

 

 

   Es considerado uno de los más importantes críticos de narrativa mexicana, ha escrito novelas, cuentos, reseñas, ensayos, y por  supuesto crónica, su género favorito y al cual no le falla desde que empezó a trabajar.
 
En un recinto digno de él, lleno de él, al arribar al lugar acordado para la entrevista, él ya espera, charla con su cigarro y el ambiente, observa expectante, como quien no sabe el rumbo a seguir, quien a decir de su rostro intenta  imaginar el rostro de quien pretende inmiscuirse en su vida, en el detrás de aquella anatomía.
 
Un reconocimiento inmediato lleva a una presentación informal y sobre todo amistosa, a pesar de ser la primera vez que nos vemos.
 
Ignacio Trejo Fuentes, nacido en Pachuca  pero de corazón defeño  porque no es verdad que el ombligo es donde uno nace sino donde uno se desarrolla, comenta con aire de gozo al poder vivir en una ciudad que aunque es un desmadre, tiene de todo y eso es maravilloso.
 
Desfasado
Si hay una etiqueta que Ignacio Trejo se adjudica sin problemas y con todos los fundamentos es el de desfasado, su rostro revela que esa palabra genera muchas cosas en su persona pero sobre todo representa en su historia de vida un aspecto fundamental.
A los 4 años de edad yo ya sabía leer y escribir, por eso cuando llegué a la primaria, expresé a la maestra que para qué diablos me ponían a hacer palitos y bolitas si yo sabía leer y escribir, dice enérgico. A partir de entonces todo cambiaría, fui reasignado a tercer grado de primaria, eso me desbarató muchas cosas en la vida", cuenta Ignacio con una expresión de donde asoma un dejo de nostalgia. La secundaria la vivió de la misma forma y aunado a ello fue de los últimos que alcanzó la preparatoria de dos años. Así llegó a la UNAM con tan sólo 16 años.
Fui un niño que se juntaba con los grandes necesariamente en la escuela, pero fuera de ella me llevaba con los de mi edad, sin embargo me sentía más grande.
 
Todo en su vida puede ser llamado desfase, incluso el iniciarse como periodista  a tan corta edad, lo cual a veces implicó problemas, apunta el escritor con un dedo que va directo a la mesa, la toca con fuerza como quien intenta a través de tal acción transmitir lo que expresa, lo que desde el corazón y los recuerdos hoy llega a esta conversación.
 
La gente te bloquea, me veían y decían quién es  este escuincle caguengue para que lo pongan de jefe de redacción, enfatiza en tono burlesco.
 
Una intrusa en su vida
 
El amor por el periodismo nació de una curiosidad creciente, no entendía como es que los periodistas llegan a saber las cosas primero que nosotros, la forma en que llega a todos lados si se está escribiendo en México, me sorprendía esa magia, y en su rostro, en sus ademanes, en el tono de su voz puede evidenciarse la pasión y alegría que le genera recordar el inicio de su profesión.
 
¿Nace al mismo tiempo su deseo por escribir?
Periodismo sí, pero nunca había llevado redacción, escribía desfachatez son “s”, sin embargo, todo eso lo vas aprendiendo en la práctica.
Empecé a leer en forma hasta que llegué a la UNAM, antes como vivía con puras mujeres, leía historietas, Memín, El Santo, Susy, revistas como  Vanidades, Claudia.
La escuela sin embargo, tiene una muy mala estructura, te hacen leer textos que no entiendes, hay libros para toda edad, época, a mí me salvó una profesora -Carmen, enuncia, y se dibuja una sonrisa franca- ahora cada vez que abro un libro, que es casi diario, veo su imagen porque ella no tenía vela en el entierro pero me rescató.
La universidad fue el terreno donde experimentó Carlos Fuentes y autores más apegados al periodismo. Además, dice con entusiasmo, llevábamos una materia donde leíamos todo el tiempo, en un orden muy bien establecido: literatura contemporánea, mexicana, latinoamericana. El profesor nos iba diciendo por qué era importante, ahí la intrusa era la literatura, ríe Ignacio, quién dejó que ésta entrara a su vida sin miedos, con descubrimientos.
El hombre sándwich
Como colaborador de Unomásuno, no es buena experiencia pero ahora me da risa, responde enfáticamente al cuestionársele sobre una grata  vivencia como periodista.
Me corrieron del periódico por una crónica donde relaté como  hicimos un sándwich con el miembro de un amigo, estaba borracho, le amarramos el pan y muchos ingredientes más, así lo llevamos a su casa. Después el director llamó a la cantina donde estaba yo un día, me dijo muy serio que debía hablar conmigo, todo fue tranquilo al inicio, pero después me dijo que el gobernador de Veracruz en aquel entonces estaba muy molesto por mi crónica. No quiso hablar conmigo, el gobernador dijo que de su parte fuera a chingar a mi madre y lo mismo me dijo el director.
 
Ante la situación que enfrenta el país, sin titubeos comenta que la sociedad se ha vuelto indiferente, culpa al gobierno y al narco de todo. No podemos culpar de todo al gobierno, es necesario actuar. Y aunado a ello, afirma contundentemente la influencia que tiene un periodista en una sociedad al dar a conocer una problemática.
Pero no debemos ser inquisidores, los periodistas tienen mucho poder, y a veces eso es malo.
 
No hay fórmula para ser buen periodista más que la disciplina y voluntad, porque hoy en día los jóvenes se están haciendo flojos, sólo copian y pegan, eso no es correcto, se deduce entre unos labios que responden con prontitud y rectitud, de aquel que tiene en su experiencia de vida la prueba de que la suerte no es lo que nos lleva a un buen sitio, más allá de eso está el trabajar con pasión, porque siempre que se trabaje en lo que se quiere, todo está bien, no hay titubeos en su hablar.
 
Flaco, ojeroso y con muchas ilusiones, así es él visto por él, un hombre con un futuro tranquilo, con deseos de ver a sus nietos crecer, de seguir en el camino de las letras y la cátedra.

Tema: Entrevistas

Felicitaciones

Luis | 08.12.2016

Buenas entrevistas, un futuro exitoso.

Un honor haberte conocido.

ninguno en específico

DENNIS SANCHEZ AGUILAR | 07.08.2012

Muy interesantes las entrevistas, disculpa mi ignorancia pero no conzco a los entrevistados, por otra parte que buena redaccion me tendras que dar unas clasesitas con los acentos ^^.